viernes, 30 de mayo de 2014

Graduación en la Universidad


Hace pocos días se celebró en Huesca la entrega de premios extraordinarios de fín de carrera 'agroambiental'. Coincide con los días de exámenes y para algunos alumnos serán sus últimos días de estudiantes antes de su graduación. 


He leído hace poco un artículo donde se hablaba del fracaso y del éxito. La autora recordaba lo que le  impresionó de un profesor que tuvo en la Universidad de UCLA (Los Ángeles). Cuando se presentó el primer día habló de sus éxitos, publicaciones y muchas cosas positivas. Pero después comenzó a hablar de sus fracasos, en qué empresas se había equivocado y en qué posiciones no había sabido salir airoso. 

Esto no es algo habitual, ni en la Universidad ni en ningún otro lugar. Cuando se presenta un currículum se incide en los pequeños éxitos que se han conseguido, en los estudios realizados, los conocimientos, idiomas y experiencias laborales adquiridas. A nadie se le ocurriría hablar de sus fracasos, de aquello que soñó y no pudo ser y de cómo siguió adelante. Y sin embargo, es así como conoceríamos mejor a una persona y su verdadera experiencia. 

Os dejo un discurso breve y muy conocido que realizó Steve Jobs en su "graduación" en la Universidad de Stanford en 2005. En él habla de sus fracasos y de cómo los enfrentó. Si no lo conocéis vale la pena escucharlo. 



lunes, 26 de mayo de 2014

La lista de los 10 lugares más contaminados del planeta

Al suburbio de Agbogloshie, en Accra, Ghana, llegan cada año alrededor de 250 mil toneladas de deshechos electrónicos provenientes de Estados Unidos y Europa.

Se trata de un cementerio de microondas, celulares, televisiones y computadoras que se extiende hacia el horizonte. A cada veinte metros hay hogueras en las que niños, queman cables eléctricos con la finalidad de recuperar el plomo que los alberga. En el área hay una zona comercial y un área residencial, poniendo en riesgo a entre 40 y 250 mil africanos.

Esta población se ganó el dudoso honor del lugar más contaminado del mundo por la Cruz Verde de Suiza y el Instituto Blacksmith de Nueva York, quienes por octavo año consecutivo publicaron los resultados de un estudio que revela los diez lugares más contaminados del planeta, de acuerdo con literatura científica, fuentes públicas y la información del sector industrial. Se trata de un análisis de más de 70 países cuyos criterios involucran: el tamaño de la población afectada, la potencia de los tóxicos en cuestión y los impactos ya establecidos.

Las organizaciones responsables del estudio estiman que actualmente, alrededor de 200 millones de personas se encuentran en riesgo de exposición a contaminación tóxica en el mundo. Los daños a la salud varían dependiendo de los contaminantes.

LA OMS y el Banco Mundial estiman que el 23% de las muertes en los países en desarrollo se pueden atribuir a la contaminación ambiental, que también contribuye al 80% de las enfermedades. Otro dato interesante es que un quinto de la incidencia global de cáncer es causada por exposición ambiental a contaminación. Para menores de edad, la contaminación del medio ambiente es responsable del 33% de las enfermedades.



Aquí la lista:

1. Agbogbloshie, Ghana: Vertedero de basura electrónica. Principal contaminante: plomo, derivado de la quema de cable eléctrico. Entre 40 y 250 mil afectados.

2. Chernobyl, Ucrania: Antigua planta nuclear. Principales contaminantes: polvo radiactivo de uranio, plutonio, cesio 137, estroncio-90 y otros metales. Entre 5 y 10 millones de afectados.

3. Río Citarum, Indonesia: Fuente responsable del 80% del suministro de agua de Yakarta, capital indonesa y del 5% de las granjas de arroz. Principales contaminantes: plomo, cadmio, cromo y pesticidas. 500 mil directamente afectados y 5 millones de afectados de forma indirecta.

4. Dzershinsk, Rusia: Zona industrial. Principales contaminantes: numerosos químicos, productos de distintos procesos de manufactura que en 2006 fijaban la expectativa de vida en 47 años para mujeres y 42 para hombres. 300 mil afectados.

5. Hazaribagh, Bangladesh: Zona de curtidurías (donde se convierte la piel en cuero). Cada día vierten 22 mil litros cúbicos de deshechos tóxicos al Río Buriganga, suministro de agua de Daca, la capital de Bangladesh. El principal contaminante es el cromo, elemento cancerígeno. Diariamente hay 160 mil afectados.

6. Kabwe, Zambia: Zona minera con fundición no regulada de metales. El principal contaminante es el plomo, que deja 300 mil afectados.

7. Kalimantan, Indonesia: Minas de oro. Usan mercurio en el proceso de extracción. Se estima que vierten más de mil toneladas anualmente al medio ambiente. Los agentes que contaminan son el mercurio y el cadmio, los cuales afectan a 225 mil personas.

8. Matanza Riachuelo, Argentina: Zona industrial. Más de 15 mil empresas vierten contaminantes al río que atraviesa 14 municipios. Principales contaminantes: plomo, zinc, cobre y tolueno. Población afectada: más de 20 mil.

9. Delta del Río Níger, Nigeria: Zona de extracción petrolera. Cada año se vierten 240 mil barriles de crudo al delta sin que se pueda calcular el número de personas afectadas.

10. Norilsk, Rusia: Ciudad industrial. Libera 500 toneladas de óxidos de cobre y níquel y 2 millones de toneladas de dióxido de azufre al aire cada año. La esperanza de vida para trabajadores es diez años menor que el promedio ruso. Contaminantes: cobre, óxido de níquel. Alrededor de 135 mil afectados.



lunes, 19 de mayo de 2014

No vamos a tragar

No vamos a tragar
¿Conocéis el proverbio chino de la felicidad? 

Si quieres ser feliz una hora, emborráchate. Si quieres ser feliz un día, mata un cerdo. Si quieres ser feliz una semana, haz un viaje. Si quieres ser feliz un año, cásate. Si quieres ser feliz toda tu vida, cultiva un huerto.


"Lo más revolucionario hoy en día es plantar y cultivar un huerto", explica Gustavo Duch, veterinario, escritor e investigador en materia de seguridad alimentaria. Así lo sostiene en su último libro, No vamos a tragar (Los libros del lince), en donde critica los efectos perversos que está teniendo la globalización en el sector agrario mundial. 

En su libro, Duch propone una vuelta a la agricultura local, de proximidad, con productos y variedades que garanticen la diversidad en la alimentación, y permita, a la vez, devolver el protagonismo a los consumidores y a los campesinos para poder recuperar el control sobre la seguridad alimentaria, concentrada ahora cada vez más en muy pocas manos.

Cinco grandes supermercados de distribución de alimentos en España venden el 75% de lo que comemos. Para ver cuáles son pincha aquí

Además el sistema alimentario global es responsable de entre el 44% y el 57% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, por lo que "cambiar el sistema agroalimentario significa cambiar el futuro del planeta". 

La enorme cantidad de emisiones resulta del largo ciclo productivo, que incluye desde la deforestación para ampliar las tierras de cultivo hasta la apuesta por monocultivos, lo que conlleva el uso de maquinarias pesadas, petróleo, fertilizantes y productos químicos. Muchos de estos alimentos, además, se producen lejos y deben ser transportados y mantenerse en frío; y por si fuera poco, una vez en su lugar de destino deben ser procesados, calentados o congelados. Y para más inri, muchas veces se estropean por el camino, generan desperdicios y producen más emisiones de metano en nuestros vertederos. 


¿Qué pasaría si todos en el mundo voluntariamente dejaran de comer carne al mismo tiempo? Sabemos que esto no va a pasar, pero un grupo de investigadores ha sacado los números de lo que un veganismo global haría para el planeta. En el año 2009, investigadores de Holanda, de Netherlands Environmental Assessment Agency publicaron sus proyecciones si la humanidad llegara a comer menos carne, nada de carne o ningún producto animal. Predijeron que el veganismo universal reduciría las emisiones de carbono en un 17%, las emisiones de metano en un 24% y las emisiones de óxido de nitrógeno en un 21% para el año 2050. El vegetarianismo universal similarmente resultaría en reducciones impresionantes de emisiones de gas invernadero con la consiguiente mitigación del cambio climático.


Pero la demanda de carne sigue aumentando exponencialmente. Actualmente se consumen en todo el mundo 250 millones de toneladas al año, y para el año 2050 esta cifra podría llegar a duplicarse, según pronostica la Organización Mundial para la Alimentación

Sin embargo la carne es especialmente inadecuada para alimentar a la creciente población mundial. El aumento de la demanda se cubre con animales que han de ser alimentados principalmente a base de cereal. La transformación de cereal en carne no se hace de forma especialmente eficiente, por lo que se producen grandes pérdidas. Esto ha llevado a que aproximadamente una tercera parte de la cosecha de cereal mundial se emplee como forraje. 

Se sabe que para producir una caloría en forma de carne, deben emplearse hasta 30 calorías de alimento vegetal, puesto que la mayor parte de la energía alimenticia se pierde por el metabolismo animal, en los vacunos más del 90%. 

6 ovejas, 8 vacas, 25 conejos, 33 cerdos y 720 gallinas, este es el promedio de animales que consume un europeo en el curso de su vida. Para alimentar a estos animales se importa cereal y soja de países en los que la población lucha contra la pobreza. 

Jean Ziegler, exrelator de la ONU para el Derecho a la Alimentación y miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha llegado a decir: "La agricultura mundial podría dar de comer sin problemas a 12 mil millones de personas, por lo que un niño que hoy muere de hambre, es un niño asesinado".